Fotografía de viajes

Viajar, especialmente al extranjero, puede ser emocionante y, a veces, abrumador. Entre cuidar la cámara, hacer malabarismos con lentes caras y llevar un control de múltiples tarjetas de memoria, la fotografía de viajes puede resultar agotadora.

Aquí tienes 5 consejos útiles para tus próximos viajes fotográficos.

1. Aprovecha la mañana

 

¡Conviértete en madrugador, solo se vive una vez! Imagina todos los paisajes increíbles que puedes fotografiar antes de que se llene de gente. No solo trabajarás con la primera luz del día, sino que también serás testigo de la rutina local mientras se preparan para ir al trabajo o a la escuela. Las mañanas son ideales para reflexionar y, quién sabe, ¡quizás también descubras ese lugar especial donde sirven pan caliente y recién hecho por la mañana!

2. Piensa como un local

Sumérgete en la vida cotidiana de la cultura. Disfruta de las atracciones turísticas, pero asegúrate de dedicar algo de tiempo a explorar el ambiente local. Pasea por los barrios locales, los supermercados y los tesoros ocultos de la zona. 

3. Mantén la tecnología sencilla

No subestimes el poder de la simplicidad: ¡una simple cámara compacta puede ser muy útil! Es pequeña, ligera y no llama la atención. ¡Olvídate de viajar con una computadora portátil! Utiliza un organizador para tus tarjetas de memoria y deja la subida de fotos para cuando regreses a casa. Llevar contigo un equipo menos costoso te permitirá estar más presente en el momento y disfrutar del paisaje que te rodea.

4. Encuentre la belleza en cada vista

Entrena tu mente para encontrar la belleza dondequiera que estés. Sé consciente de tu entorno, de las conversaciones y de las acciones que tienen lugar en cada momento. Practicar la atención plena lleva tiempo, pero ten paciencia y pronto descubrirás que siempre hay una historia que contar.

5. Lleva un diario

Tómate un descanso de la tecnología. Viajar con un diario te permite reflexionar sobre tus viajes, pensamientos y emociones. Llena tu diario con escritos, recortes de periódicos locales, bocetos, recuerdos únicos (hojas de árboles, servilletas, talones de boletos, etc.) y cualquier otra cosa que te permita revivir tu experiencia de viaje cuando regreses a casa.